Objetivo

Desarrollar el pensamiento científico a través de la detección de almidón en alimentos cotidianos, entendiendo que no todo lo que parece igual contiene lo mismo.


Materiales

Solución de yodo (lugol diluido), gotero, platos pequeños o papel de aluminio, muestras de alimentos: pan, manzana, patata, arroz, azúcar, queso, harina.


Desarrollo

  1. 1Presentar el reto: «Hay un alimento infiltrado entre los demás. ¿Cuál tiene almidón?» Distribuir las muestras.
  2. 2Aplicar una gota de solución de yodo sobre cada muestra.
  3. 3Observar: color azul/negro = presencia de almidón; color marrón/naranja = ausencia.
  4. 4Registrar resultados en una tabla o dibujo y debatir: ¿qué alimentos esperabais que tuvieran almidón?
  5. 5Discutir por qué el almidón es importante en nuestra alimentación y dónde se almacena en las plantas.

Estrategias de inclusión

Apoyo visual con fichas de color Muestra en formato táctil Rol de registrador Adaptación para alergia al yodo

Reflexión final

¿Cambia algo en cómo elegís la comida saber lo que contiene? ¿De qué otras formas podría nuestro cuerpo «detectar» lo que come sin que lo sepamos?