Objetivo didáctico
Demostrar que los colores aparentemente homogéneos son en realidad mezclas de pigmentos distintos, y que la cromatografía permite separarlos basándose en diferencias de solubilidad y afinidad con el soporte. El alumnado aprende que lo que parece simple esconde una complejidad subyacente.
Fundamento científico
La cromatografía en papel aprovecha la diferencia de afinidad que tienen los pigmentos por la fase estacionaria (papel) y la fase móvil (agua). Los pigmentos más solubles o menos afines al papel viajan más lejos. El factor de retención (Rf) = distancia recorrida por el pigmento ÷ distancia recorrida por el disolvente, permite identificar cada compuesto.
¿Por qué el rotulador negro tiene varios colores? Los fabricantes mezclan cian, magenta, amarillo y negro para obtener el negro «perfecto». La cromatografía revela esa mezcla. La misma técnica se usa en ciencias forenses para analizar tintas de documentos falsificados y en la industria alimentaria para detectar colorantes no autorizados.
Materiales (por grupo)
· Tiras de papel de filtro o papel de café (15 × 2 cm)
· Rotuladores de tinta soluble en agua (negro, marrón, violeta, verde)
· Vasos de plástico transparente
· Agua (nivel 0,5 cm en el vaso)
· Clips o palillos para sujetar el papel
· Regla y lápiz
· Opcional: alcohol isopropílico para comparar con disolvente no acuoso
Preparación previa
Desarrollo paso a paso
Preguntas guía
Conexiones curriculares
Reflexión y cierre
Lo que parecía un solo color escondía una paleta completa. La cromatografía nos enseña que la complejidad está siempre ahí, esperando la técnica adecuada para revelarse. Es un experimento que funciona como metáfora del pensamiento científico: no conformarse con la apariencia, buscar la estructura oculta.